domingo, 21 de junio de 2009

Una mirada al FUTURO: S.O.S. agua


Desde hace ya unos cuantos días, vastos sectores de nuestra ciudad se encuentran con escaso o nulo suministro de agua potable. Dicho así suena demasiado frío, formal, como una crónica de un periódico. Lo cierto y concreto es que hombres y mujeres, adultos y niños, sin distinción alguna -- bahienses todos ellos--, ven restringido el uso de un bien tan sensible e imprescindible, a la vez, como el agua. Frente a un problema de tal envergadura --el agua potable es un servicio público sanitario esencial a la vida y a la salud de la población--, y con una sociedad que ya no tolera la negación por la negación misma, lo más razonable sería dar muestras de serenidad, reflexión y ejecutividad.

Sin embargo, en conflictos como el presente, con hechos acaecidos y consumados, siempre aparecen las parodias del diagnóstico, o, peor aún, se intenta deslindar la responsabilidad propia, endilgándola al pasado. La realidad erosiona cualquier pretensión de explicar lo inexplicable.

Cuando una persona ejerce funciones de gobierno, debe resolver los problemas de la ciudadanía a la que representa, aquella que lo ha honrado delegándole el poder. De nada sirve vivir culpando al pasado, ténganse o no razones para hacerlo, pues se sobreentiende que, al asumir la función pública, sea ejecutiva o legislativa, se lo hace sin beneficio de inventario. La falta de agua en Bahía Blanca es una crónica de una muerte anunciada.

Desde hace varios años se sabe --existen diversos estudios y proyectos-- de la necesidad de contar con una nueva matriz de agua para la ciudad. Dichos estudios se han focalizado en la viabilidad de fuentes alternativas de abastecimiento. Sin embargo, la captación no es lo único que está en crisis --agravado por la falta de lluvias-- sino que, fundamentalmente, el transporte --acueductos troncales-- y la distribución del agua potable --las redes-- coadyuvan en gran medida, a raíz de las pérdidas y filtraciones inestimables.

El desentendimiento, la falta de inversión, un Estado provincial ausente y la escasa visión estratégica local han llevado al presente estado de situación. Lo cierto es que, como todo dato de la realidad, puede evaluarse desde ópticas diversas. Desde el punto de vista político, la emergencia hídrica evidencia dos cuestiones: por un lado, el escaso peso político específico de nuestra ciudad a la hora de pulsear por recursos esenciales y necesarios para su desarrollo sostenido; por el otro, la falta de una agenda de prioridades "de Estado", concretas y consensuadas, que encolumnen a todos los actores locales en pos de su concreción. Dicho plan debiera ser superador, estar por encima de tal o cual gobierno de turno y tener una proyección mínima de veinte años. Sería "la agenda de prioridades" de la ciudad.

Seguramente, si hoy hubiésemos contado con un "Plan", el orden de prelación hubiese sido inverso. Primero se habrían gestionado las obras de captación, transporte, potabilización y distribución de agua, que habrían permitido la sostenibilidad del servicio --garantía de presión y caudal, continuidad, regularidad, calidad y universalidad-- y, luego, por ejemplo, una obra como el estadio multipropósito, que, si bien genera externalidades en términos culturales, recreativos, etc., no es esencial a la vida y a la salud de la población.

Valga la referencia, pues si bien Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) es una sociedad del estado provincial, el proyecto o Plan Director de Obras lo aprueba y proyecta el Ejecutivo provincial --así lo establece el marco regulatorio del servicio-- a través del ministerio del área. Precisamente, hacia dicho organismo debieron encaminarse todas las gestiones.

Una gestión que debiera haber sido tenaz, vigorosa, constante, inclaudicable. Sin embargo, hubo todo lo contrario a esto: improvisación, emergencia, coyuntura, falta de información al usuario, restricciones al consumo de la población, presión y caudales paupérrimos, entre otros tantos.

La escasez de agua refleja claramente un defecto de nuestra cultura de gobierno: la falta de planificación y de proyectos de corto, mediano y largo plazo. Algo arraigado en lo más profundo de la nación, que no es patrimonio único de un gobierno determinado; pero no por ello debe dejar de soslayarse. Bien podría resumirse en aquella expresión popular de "atado con alambre". Es decir, se brindan pequeñas soluciones de forma --y no de fondo-- a problemas estructurales y complejos.

Retomando la idea de la agenda prioritaria local, el ámbito de discusión y consenso, la caja de resonancia, debiera ser, sin dudas, el órgano deliberativo --Concejo Deliberante--, órgano político por excelencia. Allí se encuentran representados los diversos sectores de la ciudadanía, mayorías y minorías. El acuerdo puede ser instado por el Ejecutivo local o por iniciativa propia del cuerpo. Lo relevante aquí es el consenso y la mirada hacia el fututo.

La oportunidad es inmejorable. A una semana de una elección que renovará ediles y legisladores provinciales, bien podría considerarse un compromiso público en el sentido propuesto. De lo contrario, siempre será más fácil mirar por el espejo retrovisor que hacer una introspección de la conducta propia. A esta altura, en plena emergencia sanitaria, ¿a quién puede interesarle si seis años es mucho o veinte años no es nada, como dice el tango? La verdad, sean tres y medio, seis o diez, es demasiado tiempo como para comenzar a hacernos cargo de una problemática tan medular.

Por si fuera poco, hoy día ya no cabe aquel latiguillo del "aislacionismo" de Bahía Blanca. Pruebas al canto: aun con un gobierno del mismo signo político al provincial y al nacional, lo cierto, real y concreto es que algunos barrios viven lo que daría en llamar la "conurbanización del agua". Ahora bien, visto desde otra óptica, es evidente que la insostenibilidad del sistema ha permanecido en el tiempo, no siendo óbice a ello que el servicio haya sido prestado por una empresa pública. Conclusión: el fracaso o éxito no depende de quién gestione el servicio, sino de su planificación, ejecución y control --preventivo y a posteriori--. No es una cuestión dogmática.

En efecto, el Marco Regulatorio de los Servicios de Aguas y Cloacas incorporó como principio rector, justamente a raíz del fracaso de la gestión privada de la empresa Azurix Buenos Aires S.A. (anterior a ABSA), el criterio de servicio sustentable, con la finalidad de hacer más eficiente la prestación del servicio.

Asimismo, definió a la prestación de un servicio sustentable en estos términos: "... cuando se logra equilibrar la oferta y demanda del mismo, donde la cobertura, calidad, inversiones, productividad y tarifas que reciben los usuarios en el presente y en el futuro responden a un equilibrio".

El criterio de la sustentabilidad del servicio es un principio rector sobre el cual --en teoría-- debió y debe cimentarse el Plan Director de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento, en base a pautas generales establecidas por la autoridad regulatoria (Estado provincial). Todo ello, a efectos de elaborar el esquema de desarrollo del servicio, la definición de las políticas a adoptar y la estrategia a cumplir para alcanzar las metas y objetivos estatuidos en el Marco Regulatorio, teniendo en cuenta las particularidades de cada región de la provincia. Incluso más: la regulación garantizó las obras de expansión del servicio --conforme las bases establecidas en el Plan Director-- mediante un esquema tarifario que preveía la división del precio por la prestación del servicio en dos componentes: a) Tarifa de operación y mantenimiento y b) Tarifa de expansión. Sin embargo, hoy es una realidad la frustración de aquellas sanas intenciones del legislador. La gestión pública, así como la privada en su momento, no fueron eficaces y nos condujeron al presente.

Por último, permítase un enfoque desde la posición de usuario. El ciudadano común, aquel que es trabajador, comerciante, industrial, profesional o estudiante, no entiende de marcos regulatorios, contratos, adendas, concesiones, Planes Directores, pujas o rencillas políticas inconducentes --justamente aquellas que lo alejan de sus representantes--. Simplemente, pretende llegar a su casa y darse un baño de agua caliente, beber agua de red o lavar sus platos.

En ese mismo sentido, tutelando el ejercicio de su derecho al agua potable, la propia regulación introdujo un tema novedoso. En efecto, el Marco Regulatorio estableció --como novedad-- la imposibilidad de proceder al corte total y absoluto del servicio, con la intención de evitar riesgos sanitarios a los usuarios domiciliarios, debiendo siempre garantizarles un abastecimiento mínimo vital del servicio de provisión de agua potable.

Por tanto, la prioridad --hoy--, lo urgente, es cumplir lo establecido y asegurar el aprovisionamiento de agua a cada hogar que se vea afectado. En ese sentido, es imperioso que la empresa prestataria del servicio (ABSA), incluso con ayuda del municipio, haga entrega de agua "alternativa" a aquellos ciudadanos que vean restringido totalmente aquél.

La Entidad Prestadora está facultada a suspender temporalmente el servicio de agua potable cuando sea imprescindible para proceder al mantenimiento, reparación o mejora de las instalaciones a su cargo. Sin embargo, en tales circunstancias, deberán cumplirse dos condiciones indispensables: 1) Informar con suficiente antelación a los usuarios afectados; 2) Prever un servicio de abastecimiento de emergencia, si la interrupción fuera tan prolongada como para comprometer seriamente la disponibilidad de agua potable por parte de los usuarios.

Ninguna de las dos premisas se cumplió. Baste con leer la publicación de Aguas Bonaerenses S.A. del domingo pasado, donde la prestadora informa a la población: "Hay Agua. ABSA está suministrando el caudal histórico para su época".

Por tanto, siendo que "el agua ya llegó al río" --dicha publicación no merece comentarios--, sería auspicioso que se mostrasen signos de madurez en todos los actores --empresa prestadora, Estados provincial y municipal, entidades intermedias, etc.-- a los efectos de encontrar una solución en la emergencia, de coyuntura, pero que permita, a su vez, consensuar cuál es el camino en el largo plazo; sea el proyecto del río Colorado; del Bajo San José; el tratamiento de los líquidos cloacales o del agua salada del mar. Consensuarlo y ejecutarlo, claro está.

Desde la perspectiva que da el tiempo, luego de varios años de residir en la capital de nuestro país, hoy, al "volver" --como dice el tango--, encuentro muchos parecidos y algunos avances que hay que reconocer. La restauración y puesta en valor de edificios históricos, la nueva terminal de ómnibus --como hecho objetivo y sin juicio de valor respecto de sus costos-- y la remodelación del aeropuerto local son claros ejemplos de ello.

Sin embargo, aún no percibo una mirada con destino de grandeza. La falta de humildad hace que todo parezca ser fundacional cuando, en verdad, una ciudad y su historia -- como la vida misma-- se forjan generación tras generación.
Ojalá nos demos cuenta. Si así no lo hiciéramos, que la Patria nos lo demande.


Autor: Dr. Martín Salaberry; especialista en Economía de la Regulación de los Servicios Públicos y premio Latinlawyer Magazine año 2005.

jueves, 18 de junio de 2009

martes, 16 de junio de 2009

A.B.S.A.: no hay problema con el AGUA, GOBIERNO MUNICIPAL: No existe EMERGENCIA HÍDRICA - Los vecinos SUFREN LOS CORTES



Mientras la MESA DEL AGUA se reune a puertas cerradas, se decide el futuro del consumo de agua de los habitantes de Bahía Blanca. Los Vecinos le responden ..


Comunicado de Prensa

Los bahienses tendríamos que reclamar con más severidad explicaciones al Intendente Municipal sobre los motivos por los cuales el abastecimiento del agua potable a la población está hoy restringido y con serias posibilidades de agravarse.

A pesar de no estar en la órbita comunal el manejo de los servicios de agua y cloacas, como Jefe Político de la ciudad, tiene la obligación de conocer los problemas y a su vez la responsabilidad de supervisar la correcta prestación del servicio de A.B.S.A.

Alegar que gobiernos anteriores no se ocuparon del tema es no decir toda la verdad.

Señor Intendente, se olvida que por Junio del 2004 cuando era concejal, integrantes de la comisión de la Sociedad de Fomento del Barrio Universitario se reunieron con usted para ponerlo en conocimiento de que los servicios de agua y cloacas empezaban a tener inconvenientes, producto de la construcción en forma indiscriminada de edificios.

Preocupado por el problema, usted elaboró la ordenanza 12.737, en la cual se reconocían los problemas, se pedían estudios y la intervención de la intendencia de ese momento para solucionar los mismos. Nunca tuvo la inquietud de que la misma se cumpliera… desde ese momento ha sido parte del problema y por más que presuma de que se va hacer cargo; le preguntamos: ¿Por qué no lo hizo antes?, ¿Por qué priorizó la inversión en una nueva terminal de ómnibus; si con ese dinero se podía solucionar el tema de la red de agua para la ciudad?. La sequía, solo agudizó el problema, está claro!

No fue el único que no dijo la verdad a la comunidad, el Gerente Regional de A.B.S.A., ingeniero OLAIZOLA –cuya voz está desaparecida en los medios de difusión-, durante años nos mintió, ocultando la verdad hasta que la realidad lo pasó por encima; como sucede hoy. Tuvo hasta la caradurez de culpar a los vecinos de los derrames que se producían con las cloacas y el agua, amparado en la impunidad de pertenecer a una empresa del estado provincial. Tendría que honrar su puesto, haciéndose cargo por la situación actual y no esconderse en el silencio.

La convocatoria, nuevamente, a la mesa del agua (a la cual nunca fuimos invitados) para esta semana, en nada va a cambiar la situación, porque el diagnóstico ha sido hecho y la solución propuesta. Lo dejó bien en claro el Gerente de Operaciones de A.B.S.A., Ing. Luís Volpi, el 29 de Abril pasado, quien dijo textualmente:”… no queda otro remedio que empezar a reflexionar sobre la gravedad de este tema, a proponerlo a la población y encarar un plan de emergencia que signifique, primero, una toma de conciencia en bajar los consumos, y segundo, aplicar un plan de emergencia donde Aguas Bonaerenses tenga que reducir los caudales de consumos más allá de la voluntad de los consumidores domésticos y los industriales…” (sic)

Como sociedad, tenemos parte de responsabilidad porque nos dejamos engañar con anuncios grandilocuentes y nos despreocupamos de conocer y utilizar los mecanismos que hacen al correcto funcionamiento de las instituciones. Funcionarios “hábiles” como los que tenemos, se aprovechan de la adolescente democracia para hacer creer que hay “una gestión” pero la realidad demuestra todo lo contrario.Estamos convencidos, que la solución para el correcto suministro del agua potable a la ciudad demandará mucho tiempo.

Por ello solicitamos que nuestros representantes –sin partidismos- presenten conjuntamente en las respectivas cámaras de Diputados y Senadores, un proyecto de ley para declarar la emergencia Hídrica del distrito de Bahía Blanca y que el Intendente Municipal, conjuntamente con los integrantes de la Mesa del Agua y con todos los concejales, diagramen esta emergencia, para que dicho suministro esté asegurado para el conjunto de la población, recortándoselo a todas las actividades no esenciales.

domingo, 14 de junio de 2009

Las construcciones siguen. Los reclamos tienen que ser judiciales. La reforma del C.P.U. está parada.

Reflexiones sobre lo que está sucediendo con las construcciones

El Código de Planeamiento Urbano actual, vigente desde principios de 1990, contraviene la Ley Provincial 8912 de Ordenamiento Territorial que establece el marco de referencia para el Uso del Suelo en los municipios de la provincia de Buenos Aires., y por eso ha permitido el desastre urbanístico que desde el 2003 se instaló en los Barrios Universitario, La Falda y Napostá, aunque el fenómeno ya se trasladó a otros sectores de la ciudad.

La presión de los vecinos señalando a la Municipalidad de Bahía Blanca “los puntos flojos” donde el Código de Planeamiento se aparta de la Ley 8912 logró de las autoridades el compromiso de promulgar un Código nuevo, y desde hace unos meses había equipos trabajando en él y se convocaba a reuniones abiertas en las que algunos vecinos participamos.

En esas reuniones, defendemos para los barrios citados y toda la ciudad (como lo venimos haciendo desde hace tiempo) el apego a la legalidad o sea, el cumplimiento estricto de la Ley 8912 y dentro de ella, principalmente, el respeto a la densidad poblacional por manzana y por parcela (según la zonificación), y la anulación de distintos premios que permiten aumentar mucho la superficie construida, para evitar así la especulación urbana, la pérdida de calidad de vida, y el deterioro de los servicios básicos cuya infraestructura es insuficiente y obsoleta.

Desde el mes pasado, y debido quizás (?) a las elecciones, todas estas reuniones están suspendidas y hay absoluto silencio sobre la reforma del Código de Planeamiento Urbano.

Respecto al estado actual de las cosas, nada ha cambiado en esencia pues se siguen aprobando expedientes de construcción de viviendas multifamiliares bajo el Código vigente. Los parches que se le hicieron al levantar el “Corralito” (sin contar con la opinión de los vecinos) fueron cosméticos y no atacaron el problema de la densificación exagerada y el abuso en el otorgamiento de premios que permiten a las empresas constructoras edificar en cada proyecto más metros cuadrados de los que corresponderían, y lo van a seguir haciendo mientras no se corrija realmente este Código, o se lo derogue. No tenemos constancia de que se esté exigiendo la factibilidad de servicios.

Mientras tanto, el único recurso que le queda al vecino es cuestionar judicialmente el acto administrativo que aprueba cada expediente por contravenir la Ley Provincial 8912 de Ordenamiento Territorial que es de rango superior al Código de Planeamiento Urbano. (Ya hay una sentencia favorable en primera instancia de un vecino de calle Mitre y otro recurso en trámite de vecinos de calle Nicaragua).

Las notas y reclamos dirigidas a Obras Públicas, Planeamiento Urbano, Obras Particulares, al Intendente, los concejales (no importa el partido al que pertenezcan), la Comisión de Obras Públicas o la denuncia al Tribunal de Faltas, como hemos podido verificar en innumerables oportunidades, no sirven para nada.

Por favor difundan lo que se describe entre vecinos y conocidos que estén o pudieran verse afectados por el tema de las construcciones multifamiliares. Estamos a su disposición para asesorarlos sobre el tema.

En cuanto a LA REFORMA, parece que se ha dejado de lado por las elecciones....

sábado, 13 de junio de 2009

IMPUNIDAD 1 - TRANSPARENCIA 0

Los vecinos presentaron reclamo por el levantamiento del LISTADO DE LOS EXPEDIENTES DE CONSTRUCCIONES que se publicitaban en la página WEB de la Municipalidad.

Señor Jefe del Departamento Contralor de Obras
Particulares de la Municipalidad de Bahía Blanca
Ing. Civil Jorge H. Polonioli


Referencia: Listado de Expedientes de construcciones publicadas en el sitio Web de la municipalidad de Bahía Blanca.


De nuestra consideración:

Como vecinos e integrantes de la Comisión Vecinal Interbarrial, solicitamos se reestablesca el listado actualizado de construcciones, en el sitio web de la Municipalidad de Bahía Blanca, de acuerdo a la modalidad fijada en su momento.

Motiva este pedido las palabras de nuestro Intendente Municipal, en referencia a la TRANSPARENCIA Y ACCESO de la INFORMACIÓN PÚBLICA y que debe ser una preocupación de todos.

Agradecemos su respuesta a la brevedad. Atentamente
.
Fecha de MESA ENTRADA a la municpalidad de Bahía Blanca. 24 de Abril 2009

Los vecinos saben del problema del agua en sectores de la ciudad desde 2004. Pedido de INFORMES a ABSA.

Pedido de INFORMES a ABSA, presentado el 18 de mayo de 2009


Sr. Gerente Regional de
Aguas Bonaerenses S.A.
Ing. Jorge Olaizola
Planta Patagonia
BAHIA BLANCA


De nuestra consideración:

Ante la grave problemática que nos envuelve a los vecinos de Bahía Blanca, respecto de la escasez de agua para su consumo, queremos saber lo siguiente:

1. Si la empresa ABSA sigue otorgando los certificados de disponibilidad del servicio en el marco de la ordenanza 14.708 a los nuevos proyectos de construcción en el ámbito del partido de Bahía Blanca; haciendo especial hincapié en aquellas construcciones que van a contar con piletas o espejos de agua para uso de sus habitantes.

2. En caso de no ser así, desde que fecha se tomo tal decisión y si es posible, cual fue el número de expediente último al cual sí se le otorgó dicho exigencia.

Queremos dejar en claro nuestra preocupación por la situación a que nos vemos expuesto; por ello, le solicitamos se trabaje para proteger aquellos sectores más vulnerables de la sociedad.

Quedamos a la espera de su respuesta por escrito y aprovechamos la oportunidad para saludarlo atentamente.

Movida para que el GALPÓN NO SEA DEMOLIDO. Algún día se sabrá cuanto nos costo la TERMINAL DE OMNIBUS ?


Los vecinos convocaron y participaron de la movida, pese a que fue unos de los peores días del año, en cuanto al mal tiempo. Solo la toma de conciencia de nuestra sociedad, logrará evitar su derrumbe. De todos modos, el GALPON, yá paso a ser parte del patrimonio histórico de un sector importante de ciudadanos bahienses.